miércoles, 12 de octubre de 2011

730 días después de la partida

Hoy, 12 de octubre, hace 730 días nos despedimos de la señorita Lucia...

¿Tantos días ya? No pareciera...aun andan la piel suave , los ojos azules y los pucheros de la señorita por ahí rondando.

Carambas si ha tenido fuerza este evento de la enfermedad, la muerte y la despedida. Ese evento es el que sigue manteniendo el foco en el trabajo sin dejarse enredar con tantas complicaciones del mundo.  

La Leucodistrofia Metacromatica fue una profesora demasiado ruda e inmisericorde, además de complicada (hasta su propio nombre muestra su naturaleza) y  jamas le perdonaré haber arrebatado  así la vida de mi preciosa niña, pero por más que quiera no logro verla ahora como enemiga... algún día la derrotaremos, eso lo tengo claro...pero paradójicamente también trajo algunas cosas buenas a la vida.

¿Qué sabríamos nosotros de la salud sin la enfermedad? ¿De la la alegría sin  la tristeza? ¿Del éxito sin el fracaso? ¿Cómo sabríamos todo lo que tenemos dentro y lo que somos capaces de ser y hacer, sino fuera porque muchas veces aparece un evento así para por fin entender la esencia de la vida y el por qué estamos aquí? 

Lucía ya no está...dejó de sufrir por fin, ¡Gracias a Dios!, pero las lecciones que dejó, el amor que sembró, no se irán nunca, permanecerán eternamente. Eso es lo hermoso...la trascendencia. 

Cómo me gustaría que mi vida fuera como la suya, dejar siembra en el corazón de la gente y que esta perpetúe las obras, que estuviéramos conectados, como por un hilo y que el trabajo que estamos haciendo no caiga en el olvido.

La vida es efímera, más la de la señorita Lucia...fue como un soplo...pero logró hacer cosas extraordinarias mientras nos visitó por estos lados. 

Hoy me gustaría preguntarte algo: ¿Tiene tu vida trascendencia? 


2 comentarios:

  1. Hola Angela: Hoy he me he acordado de vosotras varias veces y queria enviarte un abrazo enorme. Creo que por mucho tiempo que pase desde que se fueron nuestras Lucias, a nosotras siempre nos parecera que fué ayer, porque como tu muy bien dices, su vida fué tan transcendente que es imposible olvidarlo. Un beso fuerte. Carmen Sever

    ResponderEliminar
  2. Gracias Carmen! Así es! Un abrazo fortísimo desde Colombia..por nuestras Lucias!

    ResponderEliminar