miércoles, 12 de octubre de 2011

730 días después de la partida

Hoy, 12 de octubre, hace 730 días nos despedimos de la señorita Lucia...

¿Tantos días ya? No pareciera...aun andan la piel suave , los ojos azules y los pucheros de la señorita por ahí rondando.

Carambas si ha tenido fuerza este evento de la enfermedad, la muerte y la despedida. Ese evento es el que sigue manteniendo el foco en el trabajo sin dejarse enredar con tantas complicaciones del mundo.  

La Leucodistrofia Metacromatica fue una profesora demasiado ruda e inmisericorde, además de complicada (hasta su propio nombre muestra su naturaleza) y  jamas le perdonaré haber arrebatado  así la vida de mi preciosa niña, pero por más que quiera no logro verla ahora como enemiga... algún día la derrotaremos, eso lo tengo claro...pero paradójicamente también trajo algunas cosas buenas a la vida.

viernes, 23 de septiembre de 2011

LA NOCHE DE LAS MARIPOSAS

Después de pasar el 21 de septiembre de este año 2011, el día que Luciita debería haber cumplido catorce años, quisiera contar acerca del fin de semana de la partida de Lucia. Escribiré el diario de esos tres días, como tributo  a la princesa, porque sé que cada no cumpleaños que hemos recordado desde su partida, no ha sido en vano...ese fin de semana entre el 9 y el 12 de octubre de 2009, fue un compendio de días de revelación...un fin de semana que cambiaría nuestras vidas para siempre.

¿Quien conoce los designios de Dios?

Aquí la historia:

domingo, 17 de abril de 2011

Tú no te has ido Luciíta

¡Cuanto tiempo ha pasado ya desde que escribí en esta pagina por ultima vez!.... la verdad es que mi vida los pasados tres meses ha sufrido una especie de explosión, es como echar un alka-seltzer en un vaso de agua..todo hace burbujas, salpica, se mueve. Y la verdad es que me encanta, después que pensé que mis días iban a acabar en la interminable monotonía  y el dolor que producía el tener a mi hijita enferma sin que se sucediera ningún cambio.

Lucía va conmigo a todas partes. A todas.

jueves, 3 de febrero de 2011

CANTANDO AL SOL COMO LA CIGARRA

Casi que no comienzo a escribir otra vez...horror! El ultimo evento de otras vidas, un evento del que me enteré dos días antes del aniversario de la muerte de Lucia el año pasado, casi me roba las ganas de vivir y de seguir. De este evento no digo nada, pues nada debe significar...pero produjo en mí una decepcion tan profunda, que silenció mi voz por casi tres meses.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

TU YA NO PUEDES VOLVER ATRÁS

Dios habla de maneras extrañas....a mí me esta hablando mucho a  través de canciones. Como el día de la despedida de Lucia, hoy me está hablando de una manera crucial...en un momento crucial... 

Estoy en un punto de transición de mi vida realmente horroroso. Ni siquiera la muerte de la Señorita Lucia se parece a esto...una sobrina mía decía: "Lo que no le ha pasado a mi tía Angelita, no le ha pasado a nadie".. No, no me malinterpreten,...mi vida  ha estado plena de innumerables bendiciones, tantas que no puedo contarlas con todas las manos posibles....pero inevitablemente, Dios me empuja al cambio...una y otra vez, me empuja a tomar decisiones difíciles de todo o nada... 

viernes, 12 de noviembre de 2010

COSECHANDO ESPERANZA DEL SUFRIMIENTO

Tantas y tantas reflexiones sobre el propósito de la vida están dando vueltas en mi cabeza hoy ... el primer propósito no me parece tan complicado: "AMAR"...¿por qué la gente se enreda tanto y simplemente no ama?

Con Lucia esa fue la mayor lección..: ...¡AMA!........; ¡uffff!: No hay tiempo que perder en rencillas, rencores, amarguras, malos recuerdos del pasado, tristes pensamientos...el amor no da cabida para eso...

La experiencia del sufrimiento tiene mucho de  purificadora,..de verdad...¡ES CIERTO!...saca de lo profundo del alma el lodo y ayuda a ser mejor, a crecer...en definitiva bendice....-claro, eso es verdad para el que quiera creerlo-. Estoy de acuerdo con Víctor Frankl en cuanto a que el sufrimiento es soportable siempre y cuando hallemos en él propósito y sentido...mientras tanto no importa cuán placentera o sufrida sea una vida, si no tiene sentido, es hueca y no sirve para nada. Puro tiempo desperdiciado.